Dashboard de datos institucionales
Quiénes son los estudiantes de una institución y qué los mueve
- RolInvestigación con usuarios, facilitación de talleres, diseño y desarrollo
- ParaEquipo de mercadeo de un grupo educativo
En corto
Antes de diseñar campañas de matrícula, el equipo de mercadeo de un grupo educativo necesitaba entender a los estudiantes de cada carrera, qué los atrae y qué los hace dudar. Hicimos talleres con los coordinadores, y yo facilité varios y ajusté algunos de los ejercicios. La información sirvió se generó inicialmente en notas, y al transcribirlas se creó un documento muy extenso. Por eso lo condensé en un dashboard mucho más accesible.
El problema
Al equipo de diseño le llegaba la información de cada carrera sin investigación detrás. Diseñábamos campañas sin saber qué atraía a alguien a esta carrera en esta universidad, ni qué lo hacía dudar. Los coordinadores lo sabían, porque convivían con esos estudiantes todos los días, pero nadie se lo había preguntado de forma ordenada.
La investigación
Hicimos un taller por carrera, de dos a tres horas cada uno, en carreras como derecho, nutrición o ingeniería industrial. El director de mercadeo diseñó la estructura y facilitó el primero. Los demás los facilitamos nosotros, y yo dirigí varios.
Cada taller recorría al estudiante desde varios ángulos. Primero, cómo cambia desde que entra hasta que sale, qué desconoce al llegar y en qué se convierte. Después, lo que lo frena y lo que lo empuja, con frases que los coordinadores habían escuchado muchas veces, como "¿y si no puedo pagar?". Al final armábamos perfiles de estudiantes, primero como bocetos rápidos y luego tres a fondo, con nombre, lugar donde viven, su mayor logro y su mayor miedo.
Las herramientas también se fueron ajustando. El ejercicio de lo que frena y lo que empuja estaba planteado en cuatro direcciones, y facilitando noté que explicarlo se comía el tiempo y confundía a los coordinadores. Lo cambié en plena sesión por un solo eje, lo que aleja al estudiante y lo que lo acerca. Desde ahí salió mejor material, porque pensaban en sus estudiantes y no en el diagrama.


De cuarenta páginas a una
Cada taller dejaba un tablero de Miro lleno de notas. El plan era ordenar ese material con un prompt, y el resultado eran unas cuarenta páginas por carrera, imposibles de usar para alguien que tenía que diseñar una campaña esa semana.
Por mi cuenta armé un dashboard con una página por carrera. Arriba va la frase más reveladora del coordinador, después los perfiles de estudiantes y lo esencial de cada etapa. La página se limita a lo que dijo el coordinador, sin convertirlo en ideas de campaña, y debajo guarda todo el material original, nota por nota, para quien quiera profundizar.


Qué pasó
El material de los talleres se sigue usando en el equipo. El dashboard lo hice por mi cuenta y nadie lo pidió, pero cuando llegó la etapa de idear anuncios, recorrer un Miro por carrera era lento y el equipo trabajó con él. Lo usaron la otra persona de diseño, el community manager y el coordinador de video.
Meses después, alguien de fuera del equipo me preguntó por los datos de una carrera hermana. No le pude responder del todo, porque ese taller fue de los últimos y nunca lo agregué.
Lo que haría distinto
Llevaría esta investigación más allá de mercadeo, al área académica y a los mismos coordinadores que la aportaron. También propondría el dashboard como trabajo del equipo desde el inicio, para no quedar como la única persona capaz de completarlo.